
Para ello, hay que partir de El Astillero, a 8 km. de Santander, y tomar la desviación por el puente de Pontejos para conducirnos hasta Pedreña, localidad del ayuntamiento de Marina de Cudeyo que se asienta al otro lado de la bahía santanderina, divisando el perfil urbano de la capital cántabra.
Destaca en Pedreña el Real Club de Golf ( magnífica instalación deportiva ) y "las pedreñeras" o mariscadoras recolectoras de almejas, que en esta zona son de gran calidad.

Pedreña se encuentra unida por un puente a la próxima villa de Somo y por mar a Santander, desde donde parten las tradicionales lanchas que atraviesan la bahía.
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Forman parte del tipismo de la comarca las tabernas y merenderos que a ambos lados de la carretera exponen sus humeantes parrillas como reclamo gastronómico para un turismo ávido de degustar pescados del norte, como sardinas o bonito.

Pedreña tiene una arraigada tradición en las regatas de traineras, deporte que origina una sana pero reñida rivalidad entre localidades vecinas y cuyas competiciones se desarrollan a lo largo del verano en las poblaciones costeras de Cantabria.
Próximo a Pedreña, en la margen izquierda de la ría de Cubas ( que separa las localidades de Pedreña y Somo ), se localiza el solar de Agüero, con fortaleza gótica del siglo XIV, declarado conjunto histórico.


Pero Somo también es conocido como el "Pueblo de la Cerámica", por haberse establecido en él diversos talleres artesanos.
Además, cada verano se celebra, en el extenso arenal que con la bajamar forman las playas de Loredo y Somo, el conocido "Derby de Loredo" con diversas modalidades de carreras hípicas.

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Los acantilados que dominan este paisaje costero dificultan su acceso, que junto a la apariencia semisalvaje de su entorno, ha permitido conservar en gran medida sus altos valores naturales.
Otros 9 Km. nos separan de Ajo, capital del municipio de Bareyo cuyo perfil costero constituye el punto más septentrional de la costa de Cantabria ( cabo de Ajo ). Los acantilados que se abren al mar desde su faro, rodeado de praderas en donde pastan las vacas, dibuja sobre el horizonte, especialmente al atardecer, una estampa bucólica, resumen de la perfecta simbiosis entre el mar y los prados, ambos siempre presentes en Cantabria.
Posee dos hermosas y recogidas playas: Antuerta y Cuberris, separadas por la punta de Cárcabo. Conviene destacar sus alicientes gastronómicos ( especialmente paellas y mariscos ). En la localidad de Ajo hay bastantes casonas blasonadas, testigos de un noble pasado.
Otros de los tesoros que mantiene este municipio es la bella y monumental iglesia románica de Santa María, en la cercana localidad de Bareyo. Se trata de la más notable iglesia del escaso arte románico costero. Proseguimos el viaje y el siguiente municipio en nuestro camino es Arnuero, cuya principal localidad es la de Isla, a 11 Km. de Ajo.
Isla ha sufrido últimamente una gran transformación, convirtiéndose en uno de los centros turísticos más solicitados. La visita es obligada, siendo una de las localidades más atractivas y sugerentes de Cantabria por la elevada calidad de sus playas o el encanto de sus tres torres ( especialmente la de Cabrahigo, en una pequeña loma, desde la que se divisa el municipio y el mar ).
Otros 9 Km. nos separan de Ajo, capital del municipio de Bareyo cuyo perfil costero constituye el punto más septentrional de la costa de Cantabria ( cabo de Ajo ). Los acantilados que se abren al mar desde su faro, rodeado de praderas en donde pastan las vacas, dibuja sobre el horizonte, especialmente al atardecer, una estampa bucólica, resumen de la perfecta simbiosis entre el mar y los prados, ambos siempre presentes en Cantabria.

Otros de los tesoros que mantiene este municipio es la bella y monumental iglesia románica de Santa María, en la cercana localidad de Bareyo. Se trata de la más notable iglesia del escaso arte románico costero. Proseguimos el viaje y el siguiente municipio en nuestro camino es Arnuero, cuya principal localidad es la de Isla, a 11 Km. de Ajo.

Tiene reconocida oferta gastronómica, basada en la excelente preparación de mariscos ( langosta y bogavante procedente de los viveros naturales de la zona ) e interesante historia ligada a los condes de Isla ( señores del lugar y poseedores del magnífico palacio que edificaron en el siglo XVII ).
No se puede dejar de probar estos manjares haciendo un alto en la ruta... Será seguro que inolvidable el recuerdo, el gusto y todos los tonos del horizonte.
Tampoco se puede dejar de ver la magnífica iglesia barroca, una de las mejores de Cantabria.

Muy cerca está Noja, con cuatro hermosas playas que acaparan el gran índice de ocupación turística que atiende la villa: Ris y Joyel, separadas por un islote; y Noja y Helgueras o Trengandín ( esta última muy singular por la multitud de rocas que con la marea baja emergen del mar ).
En Noja se pueden admirar algunas casonas de los siglos XVI y XVII y alguna otra edificación más reciente de corte regionalista. En definitica, un pueblo de gran encanto y belleza, muy cerca de Argoños, nuestro próximo destino.
En Noja se pueden admirar algunas casonas de los siglos XVI y XVII y alguna otra edificación más reciente de corte regionalista. En definitica, un pueblo de gran encanto y belleza, muy cerca de Argoños, nuestro próximo destino.
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Su magnífico perfil costero es recorrido por salientes, ensenadas, faros y acantilados, los cuales rodean al mítico monte Buciero, que cierra por el norte la estratégica bahía de Santoña. Aquí todo tiene que ver con el mar:
Muy conocidos son los populares Carnavales Marineros ( fiesta de interés turístico nacional ) que con el entierro de la sardina ponen fin a uno de los festejos de más colorido de la región.
También la historia confirma esta estrecha relación con el mar, al tener entre sus hijos a personajes tan ilustres como el navegante Juan de la Cosa, capitán de la nao Santa María, compañero de viajes de Colón y autor del primer mapamundi.

También reseñables son los palacios de Chiloeches y de Manzanedo; y los fuertes de San Martín y de San Carlos, testimonios de la importancia estratégica del puerto santoñés a lo largo de los siglos.

La vuelta es recomendable realizarla por la carretera de las marismas en dirección a Cicero, dejando a su paso Montehano ( Monte Sagrado, según la Cantabria romana ), localidad que acoge el convento de San Sebastián, lugar donde reposan los restos de doña Bárbara de Blomberg, madre de don Juan de Austria. Montehano pertenece al municipio de Escalante y si aún tenemos tiempo sería interesante acercarse a la ermita de San Román de Escalante, fabulosa obra románica al interior. En Escalante encontramos alguna casa blasonada y casitas típicas muy bellas.
En el municipio de Bárcena de Cicero merece la pena entrar a la localidad de Gama, sobre todo a los barrios de Lamadrid y Labodega, con interesantes palacios y casonas barrocas como el de Rugama.
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